En esta segunda entrada tenemos que hablar de las teorías lingüísticas que utilizaron nuestros profesores para enseñarnos lenguas (hola, somos niños y nos utilizan como a conejillos de indias).
De una perspectiva general podría decir que la más utilizada por lo general es la teoría de la gramática tradicional (sí, como seguro que todos sabéis, ese maravilloso método, apto para mas atrevidos y con ganas de divertirse...), a grandes rasgos lo que está bien y lo que está mal. Debo admitir que no recuerdo apenas nada de mi época en el colegio, lo que tengo más fresco (por decirlo de alguna manera) es el instituto y el bachillerato.
Durante los cuatro años de ESO (esto, aquello) tuve a los mismos profesores de catalán y castellano, Ferran y María, respectivamente, por lo tanto su manera de enseñar no varió mucho durante el paso de los años, ambos eran profesores de vocación (diría yo) pero sus clases no eran de lo más divertidas aunque ambos intentaban hacer cosas "novedosas" (ahora, os cuento). Recuerdo que hacíamos análisis sintácticos, estudiábamos de memoria, hacíamos resúmenes y hacíamos una lista de ejercicios interminables que eran todos iguales. (un aburrimiento, la verdad y quien diga lo contrario ¡MIENTE!).
Respecto a las cosas "novedosas", por ejemplo, Ferran una clase a la semana nos llevaba al aula de informática y hacíamos ejercicios de pronombres con un programa informático y tenía su propio sistema de corrección de faltas. Os cuento. Cada alumno teníamos un dossier con diferentes fichas con reglas ortográficas o de puntuación y cuando cometíamos un error teníamos que añadirlo en la ficha, es decir, la errata que habíamos cometido y la corrección al lado. (debo confesar que me parecía un trabajo muy pesado pero ahora reconozco que no era un mal método, porque siempre teníamos acceso a las faltas que habíamos cometido para evitar cometerlas otra vez). María, en cambio, se salía un poco de los temas establecidos por los libros, era un poco más libre y hacíamos muchísimas actividades solidarias (de hecho, conseguimos recolectar dinero para comprar tres vacas para enviarlas a Perú y otras cosas, no viene a cuento, lo se, pero es interesante) ya que María era presidenta de una ONG, Educación Sin Fronteras. Realmente los recuerdo con mucho cariño, pero la manera de enseñar gramática era muy monótona y se nos hacía bastante pesado.
Respecto a las cosas "novedosas", por ejemplo, Ferran una clase a la semana nos llevaba al aula de informática y hacíamos ejercicios de pronombres con un programa informático y tenía su propio sistema de corrección de faltas. Os cuento. Cada alumno teníamos un dossier con diferentes fichas con reglas ortográficas o de puntuación y cuando cometíamos un error teníamos que añadirlo en la ficha, es decir, la errata que habíamos cometido y la corrección al lado. (debo confesar que me parecía un trabajo muy pesado pero ahora reconozco que no era un mal método, porque siempre teníamos acceso a las faltas que habíamos cometido para evitar cometerlas otra vez). María, en cambio, se salía un poco de los temas establecidos por los libros, era un poco más libre y hacíamos muchísimas actividades solidarias (de hecho, conseguimos recolectar dinero para comprar tres vacas para enviarlas a Perú y otras cosas, no viene a cuento, lo se, pero es interesante) ya que María era presidenta de una ONG, Educación Sin Fronteras. Realmente los recuerdo con mucho cariño, pero la manera de enseñar gramática era muy monótona y se nos hacía bastante pesado.
A diferencia de las clases de castellano y catalán respecto a los profesores, en la asignatura de inglés tuvimos a profesores diferentes, pero a quien más tiempo tuvimos fue a Yolanda. Su idea de hablar toda la hora en inglés era buena, pero un fracaso, pocos podíamos seguir la clase, con pocos me refiero a 5 personas como mucho (no es por ser egocéntrica, pero es verdad que mi grupo de amigas y yo eramos las únicas capaces de seguirla, más que nada porque hacíamos inglés como extraescolar en una academia), así que nos enseñaba inglés en castellano. Recuerdo que se nos enseñaba inglés de la manera más "tradicional", es decir, se nos enseñaban las construcciones de los tiempos verbales, en que situaciones se utilizaban, ejercicios, etc.
Puedo resumir todo esto diciendo que mayoritariamente he sido educada lingüísticamente por las teoría de la gramática tradicional, aunque estoy segura que también he experimentado alguna que otra teoría.
Lo dicho, las teorías nos volvieron locos...
Puedo resumir todo esto diciendo que mayoritariamente he sido educada lingüísticamente por las teoría de la gramática tradicional, aunque estoy segura que también he experimentado alguna que otra teoría.
Lo dicho, las teorías nos volvieron locos...
Veig que la gran majoria de nosaltres hem après català i castellà de la mateixa manera... Potser a ningú se li ha acudit mai una altra?
ResponderEliminarI ja veig que el nivell baix d'anglès abunda. Espero que siguem capaços de canviar-ho quan siguem professors.
M'he divertit molt llegint-te!
Yo creía que cada colegio utilizaba métodos diferentes, pero la verdad es que se han ceñido a una única forma de enseñar. En cuanto a inglés, diría que también, ¿nadie ha experimentado algo que no sea "Abrid el libro por el segundo tema, hoy haremos el futuro"?
ResponderEliminarsí, yo también me estoy dando cuenta que todos hemos experimentado más de lo mismo. Y mi pregunta es... si al final los alumnos no te entienden cuando les hablas en inglés, qué puede hacer el pobre profesor para hacerse entender? (tendrían que cobrar un extra!) haha
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