miércoles, 17 de abril de 2013

Yo y mis lenguas


Perdón, mis lenguas y yo, no seamos mal educados (el burro delante pa’ que no se espante).

Me llamo Cristina, tengo 20 años, soy de Sabadell y estudio “Llengües Aplicades” en la Universidad Pompeu Fabra.

Durante mis primeros añitos de vida me atrevería a decir que la única lengua que escuché y hablé (esto seguro, porque según mis padres hablaba hasta por los codos) fue el castellano. Tanto mi madre como mi padre nacieron en Sabadell, pero no fueron escolarizados en catalán, mi madre siempre explica que ella empezó a hacer catalán en octavo (menudo sistema el de la EGB, parecían cursos interminables). Tres de mis abuelos son granainos (como dirían ellos) y otro nacido en Barcelona, pero al igual que mis padres no sabía catalán (o eso creo… mi abuelo era muy poco hablador). Por lo tanto, no hubo catalán en mis primeros años de vida.

Más tarde llegó el colegio (con colegio me refiero a parvulario y primaria) y mi iniciación en el catalán, siento decir que no recuerdo mucho esos años por lo que no puedo explicar cuáles fueron mis sensaciones, malas no fueron, de eso estoy segura. Mi escolarización se hizo en catalán, exceptuando las clases de lengua castellana. 
Durante mis primeros años de colegio, en Catalunya en miniatura

No era un lince con mi expresión en catalán, me he dado cuenta con un cuento que nos hicieron hacer estando en segundo de primaria. Solo os pido que no os riáis (aunque yo lo haya hecho), es un cuento un tanto raro, veréis…



Y luego me pregunto por qué solo gané una vez los juegos florales... Si todos mis cuentos eran así  ¡¡NO ME EXTRAÑA!! Aunque en mi defensa diré que solo tenía 7 años..

Luego llegó el instituto que fue un poco diferente en comparación con el colegio, sí que es verdad que muchas clases se impartían en catalán, pero también muchas se hacían en castellano, de la misma manera que en bachillerato.

Resumiendo, fui escolarizada en catalán pero he sido criada en castellano y mí día a día actualmente también es en castellano (así de simple).

A los 8 años llegó el inglés a mi vida, pero fue a los 10 años cuando realmente tomé conciencia sobre este idioma ya que pedí a mi madre que me apuntara a una academia (se ve que tenía claro que me gustaba, aunque también es verdad que mi primo iba a esa academia, así que no se yo…). Estuve en esa academia durante 8 años más, la dejé cuando me saqué el título del FCE (una semana un poco intensa, tres días de selectividad y un día más examinándome para el "first"), aunque ahora mi nivel sería considerado (según un examen de la universidad) como el nivel Advance.  

No está demás comentar que actualmente trabajo dando clases de inglés a niños de entre 3 y 5 años (o mis bichitos, como yo los llamo) en la misma academia donde yo estudié

A los 14 años llegó el francés a mi vida, pero duró muy poco, 2 años aproximadamente, y llegué a olvidar casi todo lo que aprendí (la profesora era un poco dura y llegó un momento en el que me colapsé). Ahora en la universidad ha vuelto (dicho así parece que el francés sea un monstruo, pero no lo es, aunque hay momentos en los que me parece imposible aprender algo. ¡CUÁNTO DAÑO ME HAS HECHO ELISABETH!) y espero poder mejorar petit à petit.

No está de más mencionar que estudié latín en bachillerato (pero ni papa ahora…) y que hace unos cuantos años me interesé por el italiano y lo empecé a estudiar en casa en algunos ratos libres pero aún no lo considero mío.

En resumen a todo lo que he ido comentando, me considero bilingüe catalán/castellano, aunque sin duda alguna es un bilingüismo desequilibrado. Mi primera lengua extranjera es el inglés y “mi” segunda lengua extranjera es el francés.

En un futuro me gustaría aprender más lenguas, sin duda alguna, pero tengo la prioridad de mejorar mi francés, aprender italiano y lo que venga...


Antes de acabar, me gustaría explicar que me está costando encontrar material para enseñar y el que encuentro está muy bien guardado y a grandes alturas (no quiero morir en el intento, soy muy joven). Cabe decir que aunque cueste, me gusta porque encuentras muchas cosas antiguas, como por ejemplo una Nancy, a la que le falta una pierna, (a los de nuestra generación ya nos pilla un poco lejos) de mi tía y demás cosas divertidas.


¡JURO SOLEMNEMENTE QUE NINGUNA OTRA MUÑECA HA SIDO HERIDA DURANTE ESTA BÚSQUEDA!