viernes, 31 de mayo de 2013

Enfoque y organización

En esta entrada hablaré del enfoque y la organización de mis clases.

Encontramos diferentes tipos de programación de una clase, una de ellas es la programación por objetivos. Creo que la gran mayoría hemos estudiado con este tipo de programación ( a ver, tampoco generalices Cris, que no lo sabes...), o al menos es la sensación que tengo. No era consciente hasta ahora, pero creo que he sido educada así, solo tenemos que mirar los libros que hemos utilizado durante toda nuestra trayectoria educativa. Cada unidad tenía una temática diferente,  lo veíamos sobretodo en las clases de inglés y francés (de las que no hablo mucho realmente, porque no me acuerdo de casi nada) ya que las unidades se dividían según el vocabulario, que si un tema de la familia, que si otro de los alimentos, los animales, la ciudad, la clase...

Los objetivos de cada unidad eran simples, saberse y entender lo que veíamos en la unidad ( y punto).

Dentro del tema de enfoque y organización aparece la taxonomía de Bloom de la que nunca había escuchado hablar, para ser sinceros. Igualmente, tampoco creo que mis clases se hayan basado en este tipo de organización así que tampoco me voy a enrollar.

Por lo que respecta las clases de lengua materna el método utilizado fue el deductivo, es decir, primero nos explicaban la norma, después veíamos ejemplos, los aplicábamos haciendo ejercicios y después nos avaluaban (tal cual).

Durante el colegio o el instituto no hice ninguna clase que se basara en aprender a base de problemas, de hecho este tipo de organización la he conocido en la universidad (nuestros queridos ABP) y no era en ninguna clase de lengua, así que puedo aportar bien poco respecto este tipo de método (así que nada...)

Por lo general la gran mayoría de mis clases han sido bastante aburridas, el profesor hablaba y los alumnos escuchábamos, con alguna excepción, sobretodo en clase de inglés que si que hacíamos, a veces, algunos ejercicios en parejas, pero por lo general eramos meros "escuchadores" (¿esta palabra existe? puede que si pero suena fatal...).

Espero que si algún día soy profesora de colegio o instituto no haga sufrir a mis alumnos así... (porque oiga, que calvario...)

martes, 21 de mayo de 2013

Método tras método

El propósito de esta entrada es hablar de las metodologias que han utilizado mis profesores para enseñarme lenguas.  Hay bastantes métodos, cada uno con sus características particulares. 

El primer método que se me viene a la cabeza cuando pienso en el instituto es el método de la gramática-traducción, que como bien indica su consite en gramática y traducción (¡bien Cristina, bien!), que utilizabamos en las clases de latín (que buenos recuerdos de nuestro zulo..., sí, era una especie de zulo, una habitación muy muy pequeña, ya que solo eramos 4 alumnos, triste, pero cierto...). Se que no pertenece a enseñamiento en segundas lenguas, porque no considero el latín mi segunda lengua (no recuerdo apenas nada... sufrí mucho, ¿vale?) pero creo que no está de más mencionarlo.

En mi primera lengua extranjera no estoy segura de que método se utilizó la verdad (para que vamos a engañarnos), quizás el método que mas se acerca es el del enfoque comunicativo, pero no estoy del todo segura, así que no me mojo. Estoy muy segura que no utilizamos el método directo, ese si que no, aunque quizás si en la academia de inglés, y tampoco del todo. (que caos tengo en la cabeza).

Hay otros métodos que tampoco he percibido y ni siquiera sabía que eran un método, como por ejemplo el de vía silenciosa, la idea de este método puede estar bien, vale, que salga de ti esta muy bien pero me imagino una clase así y creo que me moriría, hablar y hablar sin parar y que no haya respuesta (me suele pasar eso de hablar sin parar, si alguno que lea esto lo ha sufrido, lo siento, no lo hago a propósito).


El otro método que me llamó la atención fue el de la sugestiopedia, que es un método que tiene que ver un poco con el relax, la música...(como el que está en un chiringuito oiga), tiene que estar genial esto pero realmente si miro hacia atrás, me imagino a mis compañeros de clase (del instituto) haciendo una clase así y ya sería el colmo, si ya se lo tomaban a cachondeo en una clase un poco pesada imagínate algo mas molón...



En definitiva, creo que no he experimentado ningún método en todo su esplendor en lo que se refiere a la L2, lo del latín es otra cosa, que le vamos a hacer...

lunes, 13 de mayo de 2013

Teorias psicolingüisticas

Si hablamos de teorías psicolingüísticas nos podemos asustar un poco, vaya que si lo leemos de sopetón, se nos puede quedar esta cara:



Pero tranquilos, nadie nos va a hacer daño...

Quizás os suenen más familiares las palabras conductismo, cognitivismo, humanismo, constructivismo...  (o quizás no) Pues todas estas palabras engloban las teorías psicolingüisticas que se utilizan para enseñar lenguas (ya os dije que no os asustarais, no era para tanto, aunque yo me asusté, lo reconozco...).

Como estudiante podría decir que he experimentado de todo un poco, no me arriesgo a decir que un profesor se basara en una teoría o en otra puramente, pero quizás la teoría que ha predominado en mis años de estudiante ha sido el conductismo, ¿por qué?, pues porque los errores estaban mal (pam pam al cul) y si hacías errores te castigaban, ¿quien no recuerda el típico: copia esto X veces? (pues eso), también recuerdo esas tardes de estudio en casa, que procuraba aprenderme el temario de memoria y mas tarde iba hacia el comedor y le decía a mi madre: Mama, preguntame a ver si me lo se. Y hasta que no me lo sabía no paraba, así luego en el examen lo vomitaba todo ( peor que en una noche de fiestas mayores...). Estos dos ejemplos creo que muestran unas ideas un tanto conductistas...

También había tendencias cognitivistas en las clases, recuerdo muchos ejercicios de comprensión lectora que nos hacían demostrar si habíamos entendido bien el texto o no (al final tienes tantos trucos que casi no hacía falta todo el texto para contestar bien las preguntas...)

Creo que también hubo actividades con matices humanistas. Recuerdo las clases de inglés en las que la profesora, por ejemplo, a la hora de corregir ejercicios elegía voluntarios para no obligar a nadie a contestar (debo añadir que yo siempre levantaba la mano porque el nivel era tan bajo que las respuestas eran muy fáciles, pero nunca me dejaba contestar para que otros lo intentaran. Yolanda, me heriste mucho...). En estas clases también hacíamos actividades en grupo, mini conversaciones (o intentos) etc.

Creo que la teoría en la que me siento más cómoda quizás sea la teoría humanista, me gusta eso de que participe quien quiera (odio cuando me pillan de imprevisto, me pongo muy muy muy muy roja y lo odio) y que se intente trabajar desde el individuo en sí. Al fin y al cabo aprender de memoria ayuda muy poco ( eso sí, a base de repetir las cosas se te acaban quedando, o al menos a mi me pasa).

Resumiendo podría decir que las asignaturas como catalán y castellano han sido las que se han basado en teorías un poco más antiguas, como el conductismo o el cognitivismo. En cambio, en inglés se basaban  (seguramente no del todo) en el humanismo, aunque también era todo un poco mezcla a decir verdad.

Todo es un poco caótico, pero ¿hay algo que no sea caótico en esta vida?

lunes, 6 de mayo de 2013

Las teorías nos volvieron locos

En esta segunda entrada tenemos que hablar de las teorías lingüísticas que utilizaron nuestros profesores para enseñarnos lenguas (hola, somos niños y nos utilizan como a conejillos de indias). 

De una perspectiva general podría decir que la más utilizada por lo general es la teoría de la gramática tradicional (sí, como seguro que todos sabéis, ese maravilloso método, apto para mas atrevidos y con ganas de divertirse...), a grandes rasgos lo que está bien y lo que está mal. Debo admitir que no recuerdo apenas nada de mi época en el colegio, lo que tengo más fresco (por decirlo de alguna manera) es el instituto y el bachillerato.

Durante los cuatro años de ESO (esto, aquello) tuve a los mismos profesores de catalán y castellano, Ferran y María, respectivamente, por lo tanto su manera de enseñar no varió mucho durante el paso de los años, ambos eran profesores de vocación (diría yo) pero sus clases no eran de lo más divertidas aunque ambos intentaban hacer cosas "novedosas" (ahora, os cuento). Recuerdo que hacíamos análisis sintácticos, estudiábamos de memoria, hacíamos resúmenes y hacíamos una lista de ejercicios interminables que eran todos iguales. (un aburrimiento, la verdad y quien diga lo contrario ¡MIENTE!).

Respecto a las cosas "novedosas", por ejemplo, Ferran una clase a la semana nos llevaba al aula de informática y hacíamos ejercicios de pronombres con un programa informático y tenía su propio sistema de corrección de faltas. Os cuento. Cada alumno teníamos un dossier con diferentes fichas con reglas  ortográficas o de puntuación y cuando cometíamos un error teníamos que añadirlo en la ficha, es decir, la errata que habíamos cometido y la corrección al lado. (debo confesar que me parecía un trabajo muy pesado pero ahora reconozco que no era un mal método, porque siempre teníamos acceso a las faltas que habíamos cometido para evitar cometerlas otra vez). María, en cambio, se salía un poco de los temas establecidos por los libros, era un poco más libre y hacíamos muchísimas actividades solidarias (de hecho, conseguimos recolectar dinero para comprar tres vacas para enviarlas a Perú y otras cosas, no viene a cuento, lo se, pero es interesante) ya que María era presidenta de una ONG, Educación Sin Fronteras. Realmente los recuerdo con mucho cariño, pero la manera de enseñar gramática era muy monótona y se nos hacía bastante pesado.

A diferencia de las clases de castellano y catalán respecto a los profesores, en la asignatura de inglés tuvimos a profesores diferentes, pero a quien más tiempo tuvimos fue a Yolanda. Su idea de hablar toda la hora en inglés era buena, pero un fracaso, pocos podíamos seguir la clase, con pocos me refiero a 5 personas como mucho (no es por ser egocéntrica, pero es verdad que mi grupo de amigas y yo eramos las únicas capaces de seguirla, más que nada porque hacíamos inglés como extraescolar en una academia), así que nos enseñaba inglés en castellano. Recuerdo que se nos enseñaba inglés de la manera más "tradicional", es decir, se nos enseñaban las construcciones de los tiempos verbales, en que situaciones se utilizaban, ejercicios, etc.


Puedo resumir todo esto diciendo que mayoritariamente he sido educada lingüísticamente por las teoría de la gramática tradicional, aunque estoy segura que también he experimentado alguna que otra teoría.


Lo dicho, las teorías nos volvieron locos...